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Género y Seguridad Alimentaria en África subsahariana: la necesidad de una mirada feminista crítica

Para citar esta entrada: El-Rhomri, I. (26, mayo, 2016). Género y Seguridad Alimentaria en África subsahariana: la necesidad de una mirada feminista crítica [Entrada de blog]. Recuperado de: http://sal-gen.org/ 

En su último informe sobre el estado mundial de la seguridad alimentaria la FAO (2015) apunta que la desnutrición afecta actualmente a 795 millones de personas. África subsahariana ocupa la segunda posición en la distribución mundial del hambre, con cerca de 220 millones de personas (el 23,2% de su población) que siguen sufriendo esta lacra. Según las estimaciones de la FAO (2015), África en su conjunto, y África subsahariana en particular, no habrá logrado reducir a la mitad la proporción de las personas que padecen hambre antes de que finalice 2015. Se señala asimismo que las crisis alimentarias son cada vez más prolongadas y recurrentes, pasándose estas de un 33% en 1990 a un 79% en 2010.

noticia3Muchos estudios han mostrado que el problema de la inseguridad y de las crisis alimentarias no es neutro al género, ni tampoco al entorno o la edad. De hecho, se estima que el 96% de las personas desnutridas en el mundo viven en países en desarrollo, el 75% en zonas rurales, el 60% son mujeres y cerca del 18% tiene menos de 5 años (UN ECOSOC, 2007). En África, la participación de las mujeres en la agricultura representa más del 60% (FAO, 2011). Las mujeres africanas tienen un papel clave en la seguridad alimentaria, no sólo con su participación significativa en los cultivos de subsistencia, sino también con su contribución a los ingresos y gastos del hogar, la transformación y conservación de los alimentos, la preparación de la comida y el trabajo de cuidado. Sin embargo, siguen siendo muy discriminadas en el acceso y control de los recursos y en la toma de las decisiones.

 

Actualmente, en los informes y políticas de seguridad alimentaria, existe una tendencia a interesarse por las desigualdades entre mujeres y hombres principalmente por considerarlas como un obstáculo a una mayor productividad de las mujeres. Centrar la atención en la brecha entre la productividad agrícola de los hombres y la de las mujeres y, en general, limitarse al papel de las mujeres, sin cuestionar el papel de los hombres, y poner el foco solo en la esfera productiva y material, dejando a un lado la esfera reproductiva e inmaterial, es muy insuficiente desde un punto de vista feminista crítico. Esta tendencia se ha extendido desde determinadas instituciones internacionales y no es algo inocente porque desvirtúa el “género” al equipararlo con “mujeres”. No hay que extrañarse por lo tanto que se descuiden elementos esenciales, pero a menudo invisibilizados, tales como el trabajo no remunerado asumido por las mujeres o la violencia de género. Asimismo, dicha tendencia puede peligrar lógicas y prácticas agro-pastorales, inherentes a la gestión del riesgo, que permiten a las mujeres tanto diversificar las fuentes de alimentos como reducir la dependencia de los mercados, preservando a su vez la biodiversidad.

noticia2Una postura feminista crítica y un enfoque transformador de género en la seguridad alimentaria implica ahondar en las raíces de la subordinación de las mujeres y abordar cuestiones como el cuidado, la sobrecarga de trabajo /la doble presencia o los estereotipos y las identidades de género. Las leyes y acciones encaminadas a reequilibrar la asignación de los recursos productivos entre mujeres y hombres no serán efectivas mientras que los esquemas materiales y simbólicos siguen rigiéndose por el sistema patriarcal y sus mecanismos de dominación.

 

Para citar esta entrada: El-Rhomri, I. (26, mayo, 2016). Género y Seguridad Alimentaria en África subsahariana: la necesidad de una mirada feminista crítica [Entrada de blog]. Recuperado de: http://sal-gen.org/ 

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